En el que sigue, del mismo sitio, se cuestiona desde el título si a Rigondeaux se le debe pagar completo por “quitter” es decir, por abandonar, por huirse:
La madeja está “enredá”; pero, si la crónica hubiera rastreado los acontecimientos desde antes, si el cronista es honesto y tiene valor personal y/o de grupo, “nada fuera oculto entre cielo y tierra”, por lo menos no tanto como los “padrecitos del mal” quisieran.
El castrismo ha sido un libro abierto siempre; Bob Arum un mamotreto cerrado para todo lo que no dañe “su reputación” de… pero he aquí que Arum y la tiranía antillana se cruzan en un punto llamado crimen y amoralidad geneticamente elaboradas: crimen material e ideológico allá; político social con afectación laboral por acá, práctica del judío abogado de Nueva York ¡Dime tú, judío y abogado de Nueva York=Bomba H contra la humanidad! Arum es el representante de los intereses del NOM para el boxeo profesional ¿No lo cree? Allá usted…
Alguien ha tratado de sugerir, en conversaciones privadas, que a Rigondeaux “le dieron dinero”, el tipo es trainer “emérito” Escuela Cubana de Mal Boxeo, no valen un escupitajo, ni él ni el Kindergarten, como todos los que envían a infiltrarse en el ejército antidestierro.
Resulta que a Rigondeaux no se le puede defender, porque hizo una de dos cosas que estigmatizan para siempre a un peleador: abandonó, no quiso salir a pelear el 7mo; la otra, arreglar un pleito.
Hace unos años, Odlanier Solís ni intentó superar el dolor por una lesión real y grave en la rodilla, entonces le dio la espalda a Klitschko y pidió parlamento ¿Debió intentarlo desde un solo pie, como Beau Jack en el Garden hace más de 70 años? Sí, y caerse porque el dolor era insoportable y tratar de pararse para seguir y caer de nuevo…por regla general, cuando un peleador abandona o se queda en el piso, se le tilda de cobarde, de vacío de moral y de corazón…
Hace más de 20 años otro cubano, Mario Iribarren, se bajó del ring en Puerto Rico en medio de una pelea que ganaba y salió huyemdo como si hubiera visto al Diablo; hasta hoy, “ojos que te vieron ir…”.
Rigondeaux no debió abandonar, no se le puede justificar por lesión; sin embargo, vamos a refrescar un poco ¿Por qué Cotto, que lo vende hasta Jorge Ebro como lo mejor de Puerto Rico en la historia de la disciplina, se quedó rodilla en tierra contra Margarito?
En realidad el boricua no es la bomba, porque no es ni lo mejor de su país, pero, ¡Roberto Durán! (instantánea del momento), ¿Cómo se arriesgan a tildar, a maltratar, a destruir al cubano porque hizo “todo lo malo que afecta al valor personal”, los mismos que venden al panameño como lo mejor de la historia latinoamericana del boxeo? ¿Se les olvidó que hace 36 años, en Louisiana, le dio la espalda a Leonard como si con él no fuera y solo atino a decir “no más”, sin dar la mínima explicación de la “mandá a correr” de aquella noche? Vamos, que estamos muy grandecitos para tratar de confundir y contaminar la moral de uno de los mejores pueblos en todo en los anales de Fistiana, porque a un peleador, que no merece la Inquisición por experimentos cobardes previos, se le olvidó lo que representa e imitó “a dos glorias del pugilismo”.
El sábado 9 de diciembre terminó la carrera profesional de Orlando "Siri" Salido. Fueron más de veinte años de boxeo profesional, más de sesenta guerras en el ring y una larga historia de emociones inolvidables que a sangre y coraje consiguió construir sobre dramáticas victorias y angustiantes derrotas.
Salido no fue el campeón perfecto, no fue el fajador indestructible. Fue algo más auténtico. "El Siri", por sobre todas las cosas, fue el obrero de la vida, el sobreviviente, el chofer de UBER, el guerrero irrepetible, el ser el humilde con clase, el hombre común, el ídolo sencillo e increíblemente humano.
Salido fue uno más de nosotros, dando guerra por la vida. Una guerra que lo empujó al ring, donde cada vez que cayó y se levantó; cada vez que perdió, regresó por la revancha con la misma determinación. ¡Vaya! Él nos enseñó mucho sobre el coraje.
En esos momentos todos fuimos Salido. Porque la vida es un escenario parecido, donde todos nos enfrentamos contra todos por nuestra sobrevivencia cotidiana. Nos enfrentamos al destino cuando manejamos en medio de un tránsito con reglas pero sin reglas. Nos enfrentamos a la sobrevivencia en nuestros trabajos, en nuestros vecindarios, en el lugar donde estudiamos y hasta en ese aparente e idílico mundo familiar donde nunca los demás son lo que aparentan o nosotros mismos no somos lo que creemos que somos.
El boxeo es eso mismo, pero sin máscaras ni hipocresías. El boxeo parece inhumano pero no lo es. Simplemente, es la esencia del ser humano llevada a su grado animal y por paradoja a la inocencia de lo obvio. Porque en este deporte hay reglas, porque se enfrentan entre iguales, porque hay jueces y porque el que sube a pelear en un ring lo hace por su libre y espontánea voluntad. O sea, no hay trampas, no hay cuchillazos por la espalda, no hay mentiras. Es aquello que vemos en estado puro y luego todo termina en un abrazo.
Y ese mundo tiene héroes, tiene figuras que cautivan y le dan razón a la naturaleza del boxeo como deporte, sustentado en la más inofensiva de las violencias. El sábado, vimos a uno de esos héroes decirle adiós al boxeo. Le vimos decir adiós en una suerte de canción que sonó de muchas maneras en nuestros oídos, que nos erizó el alma y nos permitió el homenaje de las lágrimas. Porque el que merecía irse con un triunfo, se fue con una dura derrota.
Salido dijo "hasta aquí llegué". Sentimos alivio por un lado y en ese mismo instante empezamos a sentir nostalgia. Como en una sucesión de imágenes, que nuestra memoria conserva como uno de sus tesoros más preciados, lo vimos al "Siri" de todas sus heroicas batallas. Lo vimos triunfador, lo vimos derrotado; lo vimos golpeando y siendo golpeado.
Recordamos con emoción y sentimientos que solo un fanático comprende, al "Siri" rebelde, al que caía y se levantaba una y otra vez, al que soportaba castigo sin medir consecuencias, sin quejas, "a lo puro macho". Porque al final del día y de todos los días, eso es el boxeo. Un deporte de hombres que no gimen, que eligieron el sufrimiento, que enfrentaron a sus propios miedos, que eligieron tentar a la gloria para solventar una necesidad tan básica y elemental como darle de comer a su cuerpo y alimentar a sus familias o muchas veces eligieron al boxeo como su única tabla de salvación.
Orlando Salido ha sido "todos nosotros" en el ring. Trabajando duro para justificar cada recompensa, cada aplauso, cada elogio en los títulos de la prensa. Exigiéndose hasta el alma, hasta el último sudor para vencer al rival. Demostrando que el corazón y la raza no es un invento de la mercadotecnia. Salido fue el mismo siempre, antes y después cada victoria o cada derrota. Con hidalguía y humildad. Respetando al vencedor y al vencido por igual. Sin excusas, orgulloso por sus heridas de guerra y enseñándonos a todos que cada ciudadano común a este mundo viene a lucharla con dignidad, sin claudicaciones. Perdiendo hoy y ganando mañana.
SALON DE LA FAMA SI, SALON DE LA FAMA NO
En las redes sociales, ya se instaló la esperada discusión sobre sus merecimientos para ser considerado o no al Salón de la Fama. No debe haber discusión ni controversia sobre ese punto. ¡Claro que merece ser considerado y directamente colocado en el mejor lugar del Salón de la Fama!
No hay necesidad de buscar argumentos en su estadística. La tecnología hoy permite ver sus peleas. ¡Véanlas! Hasta por un ejercicio de graduación en la Universidad de la vida y el coraje, es casi una obligación volver a ver sus combates. Pero no solo sus peleas. Busquen la verdadera estadística, la de las batallas nominadas y elegidas por unanimidad como peleas del año. Sin necesidad de verificar ese número, tengo certeza que Salido fue el púgil que más veces ha estado presente en las peleas nominadas de los últimos tres quinquenios.
El sábado 9 de diciembre, un guerrero como pocos terminó su historia en el boxeo activo. ¡Qué bueno que exista la historia! ¡Qué bueno que exista la memoria! Allí lo seguiremos viendo, cayendo y levantándose, una vez y otra, otra y otra. Hasta el infinito, lo mantendremos en nuestro recuerdo dando guerra, repartiendo coraje e inspirando al hombre común a no claudicar. Porque a este mundo se viene a luchar por nuestras metas, por nuestra sobrevivencia y Orlando Salido nos enseñó el camino.
MÉXICO -- El boxeador californiano Miguel Ángel 'Mikey' García buscará consagrarse el próximo 10 de febrero en el Alamodome de San Antonio, Texas, como tetracampeón del mundo cuando dispute el cetro súper ligero de la Federación Internacional de Boxeo en contra del campeón kazajo Sergey Lipinets en una velada en Showtime.
Luego de días de negociaciones y múltiples opciones que incluyeron peleas ante Robert Easter en una unificación de peso ligero, toda vez que Mikey es el actual campeón ligero del Consejo Mundial de Boxeo, y también una nueva presentación en súper ligero contra el excampeón Omar 'Panterita' Figueroa, aunque finalmente García optó por buscar el campeonato contra Lipinets.
Después de la pelea, Mikey espera enfrentar a Jorge Linares en peso ligero por cetros del CMB y AMB. García dijo que no renunciará al cetro CMB y que esperará la orden del organismo verde y oro de chocar con el venezolano.
Mikey tuvo un sólido 2017 en el que conquistó el tricampeonato mundial al vencer a Dejan Zlaticanin, de Montenegro, con un espectacular nocaut en enero pasado en Las Vegas, y aunque se habló de una unificatoria contra Jorge Linares, al final volvió a la carga pero en peso súper ligero para derrotar al excampeón mundial Adrien Broner en una pelea de un solo lado.
Se pensó que para diciembre tendrían la oportunidad de pelear García y Linares pero a pesar del intento de acuerdo, no llegó tal y quizá la esperada reyerta se pueda dar hasta mediados de 2018; sin embargo, habrá que esperar ahora la decisión del CMB con el cetro Ligero del CMB que ostenta Mikey.
Del otro lado, Sergey Lipinets viene de convertirse en campeón súper ligero al doblegar al japonés Akihiro Kondo en una entretenida pelea en la que resultó con un corte en la frente el paisano de Gennady Golovkin desde la primera mitad de la reyerta, aunque hizo lo necesario para salir avante por la vía de los puntos en un duelo realizado el pasado 4 de noviembre en el Barclays Center de Nueva York.
Lipinets se agenció el cetro que dejó vacante el estadounidense Terence Crawford, quien a su vez había vencido al africano Julius Indongo en una cartelera de Top Rank en la que unificó las cuatro fajas más reconocidas en el mundo del boxeo de peso súper ligero.
A la pelea, García llegará con una marca de 37-0 con 30 nocauts, además de una racha de tres victorias ahora que regresó al mundo del boxeo tras un periodo de dos años y medio de descanso obligado por problemas con su entonces promotora, Top Rank. Lipinets llegará con foja de 13-0 y 10 nocauts y la ventaja de haber combatido siempre en esta división, pues Mikey ha peleado por cetros ecuménicos en peso pluma, súper pluma y ligero hasta antes de esta nueva oportunidad.
Miguel Román se llevó la pelea estelar con un contundente TKO en el noveno round
Las Vegas, Nevada.- ¡Sorpresa en Las Vegas!Miguel ‘Mickey’ Romándejó estupefactos a todos en el Mandalay Bay Events Center al noquear al favorito Orlando ‘Siri’ Salido en el noveno round en una pelea emocionante y trepidante.
En un combate de peso superpluma, el nacido en Ciudad Obregón, Sonora, sumó su derrota número 14 en su carrera profesional, mientras que Miguel Román llegó a 58 victorias, 45 de ellas por KO.
El veterano de 37 años tuvo un inicio frenético y presionó a su rival en los primeros tres rounds, en donde realizó buenas combinaciones y mantuvo a raya al oriundo de Ciudad Juárez a base de jabs y uppercuts.
Sin embargo, la respuesta del pugilista de 32 años llegó en el cuarto round cuando de un poderoso impacto mandó a la lona a su rival. A partir de ese momento, el combate se tornó totalmente a su favor.
En los siguientes episodios, Salido evidenció su cansancio, pues sólo caminaba hacia atrás intentando eludir las combinaciones de su oponente, mismas que lo volvieron a mandar al suelo en el octavo round, sin embargo fue salvado por la campana.
Ya para el noveno round, Román salió determinado a finalizar al veterano y lo consiguió justo a la mitad del episodio gracias a un cúmulo de golpes que agobiaron a Salido y volvieron a mandar a la lona, a lo cual, el referí estuvo obligado a detener el combate de manera inmediata.
Vasyl Lomachenko se midió ante Guillermo Rigondeaux este sábado por el Título Mundial de Boxeo Superpluma OMB. El cubano no salió al séptimo round y el ucraniano retuvo su cetro
El ucraniano Vasyl Lomachenko retuvo fácilmente su título súper mosca de la Organización Mundial de Boxeo (OMB) al vencer el sábado en Nueva York al cubano Guillermo Rigondeaux, quien decidió no salir a pelear el sexto asalto.
A sus 29 años, Lomachenko firmó la décima victoria de su carrera, la octava antes del límite, luego de poner su título en juego por cuarta vez. El doble campeón olímpico (2008, 2012) tomó la delantera en la segunda ronda con un boxeo más rápido que Rigondeaux, quien acusó el haber peleado sólo dos veces en los últimos dos años.
El cubano, además subió dos categorías de peso para este combate que enfrentaba por primera vez en la historia a dos bicampeones olímpicos. Rigondeaux, de 37 años, acusó sentir varios ganchos de Lomachenko, y en varias ocasiones buscó el amarre para evitar mayor castigo.
Afectado al parecer en su mano izquierda desde el segundo asalto, el cubano prefirió tirar la toalla al llamado del séptimo round. Según las estadísticas de Compubox, el cubano apenas conectó 15 golpes en los cinco asaltos contra 50 de Lomachenko, quien se mantenía al frente de la tarjeta de los jueces al momento de decidirse el combate.
Los jueces le habían otorgado los dos primeros asaltos a Rigondeaux. Rigondeaux se convierte en el cuarto boxeador consecutivo en renunciar a la mitad de la pelea contra el ucraniano Lomachenko, que no ha alcanzado la distancia en tres años.
"Tal vez debería cambiar mi segundo nombre, ahora mi nombre es 'No Mas Chenko'", bromeó el ucraniano sobre el encordado, refiriéndose a Roberto Durán cuando tiró la toalla contra Sugar Ray Leonard en 1980 y dijo su famosa frase de "no más".
Rigondeaux (17-1) dijo después de la pelea que se lastimó la mano en la segunda vuelta y esa es la razón por la que no pudo continuar.
El sonorense Oscar Valdez realizará la cuarta defensa de su faja de campeón mundial de las 126 libras de la Organización Mundial de Boxeo el próximo mes de marzo en una pelea que muy posiblemente tendrá como escenario al StubHub Center, de Carson, California, informó a ESPN Digital este viernes el promotor Bob Arum.
"Anoche estuve platicando con Frank Espinoza (el apoderado de Valdéz), y eso es lo que estamos planeando, que Oscar sostenga su próxima pelea en el mes de marzo", indicó el cabecilla de la empresa Top Rank.
Valdez, quien mantiene su condición de invicto en el boxeo de paga, con una hoja de trabajo de 23-0, incluidos 19 triunfos por la vía del cloroformo, viene de imponerse por decisión unánime al filipino Génesis Servania en su más reciente contienda titular celebrada en Tucson, Arizona, el pasado 22 de septiembre.
"Los match makers están discutiendo el tema del rival para Oscar", agregó Arum, quien se refirió a la posibilidad de que el ex-olímpico mexicano se presente por quinta ocasión en su carrera en el complejo deportivo de la Universidad de Cal State en Domínguez Hills.
"Estamos pensando que ese compromiso podría celebrarse en el StubHub Center y no necesariamente en Las Vegas", aseguró el promotor, quien también se refirió a la próxima cita que tiene otro de los boxeadores mexicanos que representa Top Rank.
"El próximo 3 de febrero, Gilberto 'El Zurdo' Ramírez peleará en Corpus Christi, Texas, frente al campeón africano, el ghanés Habib Ahmed, en la defensa de su título de peso supermediano de la OMB", detalló Arum.
NUEVA YORK - En un grupo que cuenta con nombres de la talla de Wilfredo Gómez, Félix 'Tito' Trinidad, Wilfredo Benítez, Carlos Ortiz, Héctor 'Macho' Camacho y otros tantos, debatir si perteneces a la elite es asunto serio.
Tan solo considerarlo en ese selecto listado de los mejores boxeadores de la historia en Puerto Rico significa a la vez ser parte de una elite mundial de este deporte.
¿Qué lugar ocupa Cotto en esa honorable lista, de acuerdo a los analistas de su propio país? Sus cuatro títulos mundiales, la calidad de sus oponentes, que incluyó a lo mejor de su era, la popularidad que generó fuera del país que lo convirtió en uno de los favoritos del pague-por-ver y la manera en que se reinventó y regresó después de sufrir sus más duras derrotas son algunos de los factores que llevan a los expertos consultados a, cuanto menos, colocarlo en la misma categoría de dos insuperables: Wilfredo Gómez y Félix 'Tito' Trinidad.
"Gómez, Trinidad... no me atrevería a poner muchos más por encima de Cotto", comentó Jorge L. Pérez, autor de una biografía sobre Trinidad y el escritor de boxeo más prolífico de la Isla. "Tiene el mérito de ser campeón en cuatro divisiones, fue un excelente peleador, que combinó los éxitos deportivos, la cuestión estadística de títulos ganados y la popularidad: fue una atracción de taquilla de primer orden, al punto de que en un momento, los que más vendían eran Mayweather, Pacquiao y él".
"Tiene el currículo para entrar en la discusión y reclamar ser el rey de reyes en Puerto Rico", señaló por su parte José Sánchez Fournier, quien como escritor y comentarista presenció innumerables combates de Trinidad y de Cotto. "Antes esa discusión solo incluía a Gómez y a Trinidad, pero ahora hay que incluir a Cotto. No estoy diciendo que el mejor sea Cotto, pero es el tercer boxeador que puede reclamar esa posición. No nos olvidemos de que es un campeón en cuatro divisiones, el boxeador más taquillero en el Garden y uno de los reyes del PPV".
Precisamente, Mayweather y Pacquiao fueron dos de los considerados mejores peleadores libra por libra que derrotaron al boricua, quien perdió además con Antonio Margarito, Austin Trout y Saúl 'Canelo' Álvarez y venció a Zab Judah, Shane Mosley, Sergio Martínez, y en revancha a Margarito. Pérez inclusive, va más allá de las peleas de campeonato para elogiar el historial del cagüeño y colocarlo entre los grandes.
"Nunca he creído en el tema ese del libra por libra; pienso que es absurdo comparar divisiones y épocas distintas", indicó el laureado escritor. "Puedo ser un hereje, pero si comparas los rivales que tuvo Cotto con los que tuvo Gomez...ahí no hay comparación. Dudo que haya un boxeador puertorriqueño con más rivales de primer orden que Cotto, y no solo hablo de su época de campeón. Los rivales que tuvo antes de ser campeón eran de calidad. Peleó con excampeones, con tipos con buenos récords, de 30, 35 peleas cuando él tenía 10-0 y 11-0. Peleó con un gran nivel de calidad desde que comenzó su carrera. Es difícil compararlo con Gómez, pero aparte de 13 o 14 peleadores buenos, Gómez peleó con más boxeadores de poca calidad. Trinidad tuvo mejor oposición que Gómez en su carrera y aun así no supera a Cotto en ese aspecto".
Cotto llegó a su primera oportunidad titular ante el brasileño Kelson Pinto en septiembre de 2004, con marca de 20-0. Ya para ese entonces, había peleado con rivales que le aventajaban en experiencia en el ring como Lovemore Ndou (38-6), Victoriano Rosa (37-3) Demetrio Ceballos (26-4), Rocky Martínez (38-8) y César Bazan (39-5). Posteriormente, acabó con los invictos de Ricardo Torres (28-0), Paul Malinaggi (21-0) y Carlos Quintana (23-0).
"Con Gómez y Trinidad, no creo que haya discusión", comentó Rafael Bracero, el decano de los reporteros de televisión en la Isla. "Cuando uno va al tercero, ves una serie de peleadores que han sido desplazados por Cotto. Y esa particularidad que vi desde que comenzó, de nunca rechazar una pelea con nadie, eso fue lo que lo hizo grande".
"Yo lo pongo entre los mejores tres", dijo por su parte Carlos Narváez, editor deportivo del diario El Vocero, quien cubrió una buena parte de la carrera de Cotto. "No hay discusión sobre quiénes son los mejores dos, eso está entre Gómez y Trinidad...y Gómez fue el mejor. Está al nivel para ser considerado entre los primeros cinco, con Camacho y Benítez cerrando la lista. En Puerto Rico, quizás por su personalidad privada, no fue el más carismático, pero los números de PPV dicen que era uno de los más grandes de su época. Y si le preguntas a Mayweather, todavía va a decir que su pelea con Cotto fue la más dura. Fue uno de los más técnicos de los últimos 20 años, con la capacidad de adaptar su estilo según el rival".
Además de ser el único boricua con títulos mundiales en cuatro categorías distintas, una victoria de Cotto el sábado sería la número 21 en peleas de título mundial, lo que rompería un empate en triunfos titulares entre los boricuas con Gómez (20-2, 18 KO en esas instancias) y Trinidad (20-2, 16 KO's). Un nocaut de Cotto (20-5, 16KO's) ante Ali lo colocaría como el segundo mayor noqueador boricua en peleas de título.
Hay dos asuntos del combate del sábado en los que se distancia de Gómez, Trinidad y el resto de la realeza del boxeo boricua: es el primero que se despide en un combate con un título en juego y de ganar, sería también el único que se retiraría como campeón mundial.
"De todos los grandes boxeadores, ninguno se ha recuperado de una derrota aplastante con un boxeador de categoría", argumentó Sánchez Fournier. "Tito no fue el mismo después de Hopkins; Gómez ni se acercó a ser el mismo después de (Salvador) Sánchez. Y si gana la pelea, que se retire como campeón, eso lo pone en una categoría superior. Pero su resiliencia, su capacidad de aprender y reaprender después de una derrota aplastante, de tener un tercer acto mucho mejor que su segundo acto, que ese acto sea triunfante a ese nivel, eso es grande".
Otro punto: ¿Cuántos boxeadores tuvieron una pelea emocionante con Floyd Mayweather? Y Cotto lo hizo pelear, y le hizo una pelea emocionante y lo llegó a dominar en ciertos momentos... a un superdotado, bendecido genéticamente".
El combate del sábado debe finalizar la carrera de Cotto, una que lo llevará eventualmente al Salón de la Fama. Pero en la Isla, iniciará otro debate que se mantendrá hasta que llegue otra figura de primer orden, algo que no se ve en el futuro inmediato.
"En la discusión de quién es el mejor no está Cotto", opinó por ejemplo Erick Rodríguez, editor de la revista virtual TheGondol.com, quien cubrió varias defensas de Gómez y Trinidad. "Por lo menos, no he escuchado que lo mencionen en ese grupo. Ese honor es de Gómez o Tito (Trinidad). Eso, para mí y para la gente de Puerto Rico está fuera de discusión. La mayoría de los analistas que conozco piensan que Gómez ha sido el mejor y que Tito se puso a ese nivel. Cotto no llega a esa consideración pública. Si tuviera que escoger a los mejores, tendría que añadir a Carlos Ortiz y a Wilfredo Benítez... Yo reconozco que Cotto ha tenido una gran carrera y debe ser reconocido como uno de los mejores, va a ser un miembro del Salón de la Fama, pero en un país que ha tenido tantos buenos peleadores, él está unos sitios por debajo de esos".
Sánchez Fournier considera que el sentir sobre Cotto se transformará con el tiempo.
"Los muchachos que están viendo boxeo ahora, que quizás recuerden poco a Tito, son los que van a subir a Cotto de aquí a 10, 15 años", opinó. "Y pienso que el boxeo no va a ver a alguien como Cotto en los próximos 10 a 15 años, con sus particularidades ofensivas. Es un debate que va a ir cambiando con el tiempo".