Esa es la suerte que podría correr para su pelea del 22 de septiembre en Arizona
Ricky Márquez bromea con su pupilo Félix Verdejo durante una visita a la redacción de GFR Media. (Archivo/GFR Media)
Ya casi a las puertas de una pelea titular, Félix ‘El Diamante’ Verdejo podría vivir una experiencia nueva como púgil profesional.
Varias personas con conocimiento de la situación, le indicaron a El Nuevo Día que el Diamante de Las Gladiolas podría hacer su deseada pelea preparatoria en la antesala de la cartelera coestelarizada por el campeón pluma de la Organización Mundial de Boxeo (OMB), el mexicano Oscar Valdez (22-0, 19 nocauts), y su compatriota y homólogo en las 168 libras, Gilberto Ramírez (35-0, 24 nocauts).
La cartelera incluiría las defensas titulares de Valdez y Ramírez, así como al irlandés Mickey Conlan (3-0, tres nocauts). Todo luce como que la pelea del irlandés será la ‘swing bout’, o pelea de relleno. Esto dejaría fuera al boricua de la parte del evento que televisara ESPN en directo desde Tucson, Arizona el 22 de septiembre.
Ayer, el manejador y entrenador de Verdejo, Ricky Márquez, dijo desconocer de estos detalles.
“No me han informado eso. Yo estoy en Florida ahora mismo con Moncho Lebrón”, sostuvo el entrenador y manejador trujillano.
El aguadillano Lebrón (2-0, dos nocauts) enfrentrá hoy a Oscar Eduardo Quezada (5-7, dos nocauts) en la cartelera de Boxeo Telemundo Ford que produce la All Star Boxing de Félix ‘Tutito’ Zabala y Rubén De Jesús, junto a Top Rank.
“Es una pelea de desarrollo para Moncho. Él tiene apenas 19 años” , sostuvo Márquez. “(De aficionado) fue campeón nacional de las 132 libras y ganó bronce en el Mundial Juvenil de Ucrania en el año 2013.
Por su parte, Lebrón dijo que espera una pelea fuerte pero está confiado en que al final de la velada saldrá por la puerta ancha.
“El oponente ya lo vimos. Parece que va a ser una pelea interesante”, indicó Lebrón, sonando confiado.
El excampeón mundial obtuvo marca de 33-2-1 con 13 nocauts a lo largo de su carrera
Timothy Bradley obtuvo el campeonato superligero en 2008 y cuatro años después subió de división para arrebatarle el cetro welter a Pacquiao. (Archivo)
LOS ÁNGELES - El excampeón del mundo en dos divisiones, Timothy Bradley, se retira del boxeo.
Bradley confirmó ayer su decisión en un comunicado emitido después de comentar la pelea en la que el ucraniano Vasyl Lomachenko derrotó al colombiano Miguel Marriaga en Los Ángeles.
Bradley, de 33 años, tuvo marca de 33-2-1 con 13 nocauts a lo largo de su carrera, en la que obtuvo títulos de peso superligero y welter.
Entre sus combates más destacados se encuentra la trilogía con Manny Pacquiao, en la que se impuso al filipino en el primer combate por vía de una polémica decisión antes de perder en las dos peleas subsecuentes, ambas por decisión.
Bradley obtuvo el campeonato superligero en 2008 y cuatro años después subió de división para arrebatarle el cetro welter a Pacquiao. Bradley defendió el cinturón en un espectacular pleito con Ruslan Provodnikov en 2013 y siete meses después derrotó al mexicano Juan Manuel Márquez por decisión dividida.
Bradley no ha peleado desde su segunda derrota ante Pacquiao en abril de 2016.
MÉXICO -- En la semana del adiós de Juan Manuel Márquez, recordó Nacho Beristáin que uno de los boxeadores que colaboró de manera fundamental en el crecimiento del ‘Dinamita’ fue Daniel Zaragoza y la leyenda del pugilismo reveló que, hace muchos años, predijo que Juan sería campeón del mundo.
En charla con ESPN, Zaragoza dijo que para él, Márquez debe estar entre los cinco mejores de la historia del boxeo mexicano, y que el hecho de decir adiós es simplemente la mejor decisión que pudo tomar para ponerle fin a una carrera que fue brillante.
“Es una triste noticia para el boxeo mexicano pero una gran alegría para su familia; tomó la decisión más acertada, es joven para la vida cotidiana pero no para el deporte de alto rendimiento, así que lo felicito, fue seguramente difícil pero es lo mejor que pudo haber hecho”, dijo Zaragoza, quien fuera entrenado también por Nacho Beristáin, como Márquez, al que conoció desde muy jovencito.
“Fue un jovencito al que conocí con muchas facultades cuando lo vi por primera vez en el gimnasio, verlo cómo entrenaba, llegamos a boxear varias veces y le comenté a Ignacio Beristáin, este chavo va a ser campeón del mundo y se cumplió”, destacó Zaragoza.
“Eran unos hermanos que llegaban, llegaba con Rafa, entrenaban un poco más tarde, jovencitos, flacos, y empezaron a despuntar, sobre todo, Juan Manuel con esa velocidad fuera de lo común con lo que se caracterizó. Posteriormente, peleó en dos o tres funciones donde yo peleé por título, hicimos una relación más estrecha y, definitivamente era un joven, como decía Nacho, un diamante en bruto”, apuntó.
Sobre las sesiones de sparring, contó Nacho que eran duras las lecciones para Márquez ante el entonces campeón Zaragoza, pero Daniel completó la versión. “No sé para quién de los dos eran duras las lecciones, eran rounds muy difíciles, aunque él era un novato, esa facilidad de contragolpe me llegaba a sobrepasar por momentos y era duro, no sé para quién era el castigo”, recordó.
Finalmente, sobre el legado de Márquez, opinó: “Es uno de los mejores peleadores que ha dado México, fácilmente está entre los mejores cinco, ahorita era el abanderado del boxeo mexicano después de ese escabroso nocaut que le puso a Pacquiao, vamos a ver quién hereda”.
Vasyl Lomachenko mantuvo su cetro mundial OMB de los Súperplumas sin ninguna clase de problemas ante Miguel Marriaga en una pelea que no fue pelea.
De antemano se sabía que el ucraniano era infinitamente superior, se sabía que su rapidez e inteligencia boxística eran de otro nivel frente al colombiano, pero, aún así, se esperaba otra cosa.
Marriaga nos sorprendió a todos con su cambio de estilo. No fue al intercambio, se vio atribulado, se sintió perdido antes de subir al ring y sólo subió a sobrevivir hasta donde pudiera, hasta donde se lo permitiera el rival o como terminó ocurriendo, hasta que su esquina dijera “basta”.
El Marriaga que perdió dando guerra ante Nicholas Walters y a Óscar Valdez fue una cosa; el que enfrentó a Vasyl Lomachenko este sábado en el Microsoft Theater de Los Ángeles, California, por la pantalla de ESPN, fue algo muy diferente.
Si bien la velocidad y calidad del ucraniano suelen hacer ver torpes a sus rivales, definitivamente su rival de este sábado no llegó ni por asomo preparado para enfrentarlo. O sea, Lomachenko ganó, lució, hasta equivocadamente fanfarroneó por momentos para ayudar a borrar el aburrimiento, pero nos dejó a todos en el mismo lugar donde estábamos antes de esta pelea.
No demostró nada nuevo, no hubo pelea.
La pelea que no vimos Ante Óscar Valdez, Miguel Marriaga pasó golpes, recurrió permanentemente al cuerpeo defensivo y devolvió cada impacto lanzado por el mexicano con sus combinaciones de poder.
En esa oportunidad, algunas acertaron y otras no, pero su actitud en el ring sirvió para demostrar la casta de guerrero.
Ante Lomachenko podía hacerlo porque el estilo del ucraniano era el idóneo para esperar, cuerpear y contragolpear, pero no lo hizo. Por el contrario, le cedió toda la iniciativa a Lomachenko, lo cual ante un púgil de su velocidad y capacidad es un suicidio.
A cada embate del ucraniano, Marriaga intentaba salir por piernas hacia la derecha del rival, luego de transformar su jab de izquierda en un inofensivo golpe por afuera que, si bien a veces llegaba al rostro de Lomachenko, no alcanzaba ni para conmoverlo. En algún momento, también vimos al colombiano intentar llegarle a la zona media del rival, pero no insistió con ese argumento.
En la previa era una guerra de estilos, pero termino siendo una triste “caza del gato al ratón”. En resumen: nadie vio la pelea que esperaba ver. Todo fue demasiado fácil para el campeón. No hubo agresividad en el rival y Lomachenko aprovechó para lucir su esgrima de ballet, con algunas payasadas cuestionables, ya que no hay mérito alguno en sobrarse de un rival tan inofensivo como terminó siendo el colombiano.
Velocidad, salida para golpear desde los ángulos laterales, recibir algunos golpes para ver su asimilación, conectar en retroceso, lanzar en movimiento, pararse a golpear e invitar al intercambio abierto. Lomachenko hizo todo lo que siempre hace y también aquello que nunca hace.
El combate daba para hacer lo que se le antojara. Así y todo, no pudo lastimar a Marriaga de un solo golpe, así y todo, no pudo terminar la pelea en el ring. La paró la esquina cuando vio que su pupilo se caía sin que lo golpearan, totalmente perdido ante tanta acumulación de golpeo sobre su humanidad.
Incluso, las dos caídas del colombiano no fueron de golpes claros, más bien se enredó en un movimiento de piernas al que no está acostumbrado y ayudó a las caídas.
En la pelea esperada, en la que no vimos, el combate debió llegar a la distancia. En la pelea que vimos ocurrió la segunda alternativa de nuestro pronóstico: detuvieron la batalla.
Precisamente en nuestra previa, pronosticamos “una victoria cómoda en las tarjetas para el ucraniano. No hay que descartar el KO, aunque si el mismo llega, será por acumulación de golpes sobre la humanidad de Marriaga, algo que perfectamente podría llevar a detener la pelea durante los últimos asaltos”.
Marriaga fue un error de cálculo Especulando sobre las razones elegidas para tomar al colombiano como rival, lo primero que pensamos fue en la necesidad de enfrentar al ucraniano a un rival de mayor extensión de brazos, más alto y acostumbrado a fajarse e ir a la pelea dura.
El fundamento de la especulación pasaba por la posible idea de llevar a Lomachenko a las 135 libras y empezar con la pelea ante Marriaga esa aclimatación a un boxeo más exigente como el que encontrará en esa división. Si esa era la idea, se equivocaron.
Marriaga no dio la talla o no pudo, lo cual es otro misterio.
El colombiano venía de una dura pelea contra Óscar Valdez y aún no había regresado al gimnasio cuando le llegó la noticia sorpresiva de esta pelea. Al apuro por prepararse a una batalla en un peso superior al suyo, se encontraba la otra duda: ¿el intenso golpeo de su pelea contra Valdez pudo generar alguna lesión o desgaste que pudiera disminuir sus condiciones?
Eso le pregunté a Marriaga en una entrevista que le hice 15 días antes de este combate y respondió que estaba bien y llegaría sin problemas a la pelea con el ucraniano.
A la pelea llegó sin problemas, pero su boxeo estuvo lejos de su nivel, demasiado lejos de lo esperado. Por ello, la duda sobre su verdadero estado físico persistirá.
En la entrevista publicada el 19 de julio, Marriaga me dijo: "Todo el mundo sabe que soy un boxeador aguerrido, que va encima, que va hacia adelante y no cambiaré esa actitud. Pondré mucha presión".
Pero, no lo hizo. Hubo cambio de estrategia y apenas la sobrevivencia en el cuadrilátero fue el único plan utilizado. Demasiado poco, algo que extraña bastante.
Si tenemos en cuenta las expectativas que genera Vasyl Lomachenko, subirlo al ring a realizar este tipo de combates no genera más que números positivos en su estadística. Su calidad boxística no ha estado y tampoco estará en discusión, pero si pretendidamente se alega que su boxeo es de otra galaxia, permitan entonces que enfrente a guerreros capaces de ponerlo a prueba como corresponde.
Al final de la pelea, Lomachenko le dijo a nuestro Bernardo Osuna que desea unificar con otros campeones. Sólo hay dos con capacidad de darle buena pelea: Gervonta Davis (FIB) y Miguel Berchelt (CMB).
Davis pelea el 26 de agosto y Berchelt, lesionado, no regresa sino hasta 2018.
Podríamos imaginarnos un choque atractivo si Top Rank decide subir a otra de sus figuras, Óscar Valdez, a las 130 libras, pero el mexicano tiene defensa de su cetro OMB en septiembre.
Tampoco podemos tener muchas esperanzas de una buena pelea en 135 libras. Al único disponible en este 2017, lo vimos más temprano: Raymundo Beltrán, quien ostenta un título regional. Pero, contra el mexicano de 36 años, sería más de lo mismo.
No está fácil imaginarle el futuro inmediato a Vasyl Lomachenko, pero si tomamos en cuenta lo que vimos este sábado ante Miguel Marriaga, Top Rank tiene que encender sus luces de peligro.
No deben ni pueden cometer otro error de cálculo como el de este sábado. Tener al mejor para que no luzca contra los mejores carece de sentido. Esmérense en encontrarle un rival de verdad.
Ya es tiempo de que Lomachenko nos venda aquello para lo cual está más que preparado.
El campeón ucraniano Vasyl Lomachenko se divirtió con el colombiano Miguel Marriaga y lo derrotó en Los Ángeles, Estados Unidos por el título mundial superpluma OMB
Vasyl Lomachenko vs. Miguel Marriaga EN VIVO y ONLINE boxeo en Los Ángeles por Título Superpluma OMB. (Foto: AFP)
El púgil ucraniano Vasyl Lomachenko venció por nocaut técnico al boxeador colombiano Miguel Marriaga y retuvo el cinturón Superpluma OMB.
La pelea fue dominada de principio a fin por Vasyl Lomachenko. El campeón superpluma OMB no tuvo problemas para romper la férrea guardia de Miguel Marriaga y lo mandó dos veces a la lona.
Si bien Miguel Marriaga presentó una estrategia que se basó en la defensa y en su bending, no pudo nunca atacar de manera consistente y fue derrumbado dos veces.
Luego, cuando los boxeadores tenían que salir para disputar el octavo round, el árbitro consultó a la esquina y determinó que el combate tenía que terminar.
De esta manera el ucraniano Vasyl Lomachenko venció por nocaut técnico en el séptimo round a Miguel Marriaga y sigue siendo el monarca superpluma OMB.
MÉXICO -- El filipino Genesis Servania sería el próximo retador al cetro Pluma de la Organización Mundial de Boxeo, en poder del mexicano Óscar Valdez, para el próximo 22 de septiembre en Tucson, Arizona, de acuerdo a una fuente allegada a la organización de la cartelera.
De primera mano, Ring Magazine reveló el nombre del tagalo como rival del dos veces olímpico mexicano, lo cual fue confirmado por una fuente consultada por ESPN, en espera del anuncio oficial por parte de la promotora Top Rank, que llevaría los pleitos a través de la plataforma de ESPN.
La función incluye la pelea entre Gilberto “Zurdo” Ramírez y Jesse Hart por el título Supermediano OMB en poder del sinaloense.
Servania es un filipino de 25 años, de guardia ortodoxa y con récord profesional invicto de 29 victorias, 12 de ellas por la vía del nocaut, desde que debutó en 2009. Ha sido campeón Supergallo Plata Internacional del Consejo Mundial de Boxeo; Asia-Pacífico de la Organización Mundial de Boxeo e Intercontinental OMB y Pluma Asia-Pacífico OMB.
Valdez tiene también está invicto (22-0) como profesional con 19 nocauts. El sonoresne tiene tres peleas de campeonato mundial, ganó las dos primeras por la vía del nocaut y la última por decisión unánime. Su más reciente exposición fue el pasado 22 de abril ante el colombiano Miguel Marriaga.
Para la coestelar, “Zurdo” Ramírez hará la defensa mandatoria del campeonato de las 168 libras en contra del púgil estadounidense Jesse Hart. El sinaloense tiene marca profesional de 35-0 y 24 nocauts, mientras que el de Filadelfia tiene foja profesional de 22-0 y 18 cloroformos.
Para esa misma velada sonó el nombre del puertorriqueño Félix Verdejo, quien pelearía con Terry Flanagan por el cetro Ligero de la OMB, pero el británico reveló una lesión y por el momento, se aplazó la disputa del cetro mundial de las 135 libras.