Alfonso Zamora nació el 9 de febrero de 1954 en la Ciudad de México y es considerado uno de los grandes noqueadores del boxeo mexicano. Su nombre quedó grabado en la historia luego de conquistar la medalla de plata en los Juegos Olímpicos de Múnich 1972, siendo la única presea obtenida por la delegación mexicana en aquella justa olímpica. A su regreso al país fue recibido como un verdadero héroe nacional.
Tras su brillante etapa amateur, Zamora debutó como profesional y rápidamente llamó la atención por su enorme poder de puños. El 14 de marzo de 1975 conquistó el campeonato mundial de peso gallo Lineal y de la Asociación Mundial de Boxeo (AMB), al derrotar por nocaut en cuatro asaltos al surcoreano Soo-Hwan Hong en una pelea memorable. Con esa victoria inició un reinado espectacular, defendiendo el título con triunfos por nocaut frente a Thanomchit Sukhothai, Sócrates Batoto, Gilberto Illueca y nuevamente contra Hong.
Uno de los triunfos más importantes de su carrera ocurrió el 3 de abril de 1976, cuando noqueó en apenas dos rounds al panameño Eusebio Pedroza, quien años más tarde ingresaría al Salón Internacional de la Fama del Boxeo. Ese mismo año, el 16 de octubre de 1976, Zamora volvió a enfrentar a Hong y lo derrotó contundentemente, fracturándole la mandíbula con una poderosa combinación, obligando al coreano a abandonar el ring en camilla.
La pelea más recordada de Alfonso Zamora fue la llamada “Batalla de los Z”, celebrada el 23 de abril de 1977 en el Forum de Los Ángeles frente al invicto campeón del Consejo Mundial de Boxeo, Carlos Zárate. El combate despertó enorme expectativa porque ambos llegaban invictos y con impresionantes récords de nocauts: Zamora tenía 29 victorias, todas por KO, mientras Zárate registraba 45 triunfos con 44 nocauts. Finalmente, Zárate ganó por nocaut técnico en el cuarto episodio, en una de las peleas más legendarias del boxeo mexicano.
Después de aquella derrota, la carrera de Zamora comenzó a decaer. El 19 de septiembre de 1977 perdió el campeonato mundial gallo de la AMB ante el panameño Jorge Luján por nocaut en el décimo asalto. Más adelante sufrió derrotas inesperadas, como la que tuvo frente a Eddie Logan en 1979. Finalmente, Alfonso Zamora se retiró del boxeo en 1980 después de perder ante Rigoberto Estrada.
A pesar de los difíciles últimos años de su carrera, Alfonso Zamora es recordado como uno de los más explosivos noqueadores mexicanos y un campeón que dejó huella por su agresividad, valentía y espectacular estilo arriba del ring. Hoy, a sus 72 años, disfruta de una vida tranquila junto a su familia en Aguascalientes.
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